- Placas de auto antiguo
- Coche nacional
- Equipo Lorinser
Hay coches que envejecen y otros que se convierten en parte de la historia. Este Mercedes-Benz SL 500 pertenece a esa época en la que Mercedes construía automóviles con una solidez casi obsesiva. Su presencia sigue imponiendo, con esa silueta larga, baja y elegante que hizo del SL R129 uno de los convertibles más deseados de los años noventa. Y en esta unidad, el toque de Lorinser le da una personalidad todavía más especial.
Bajo el cofre vive uno de los grandes protagonistas de Mercedes de aquella generación, el V8 de 5.0 litros. Su entrega es suave, profunda y contundente, con esa sensación de empuje natural que solo da un motor grande, atmosférico y sin artificios. Son cerca de 320 caballos que mueven al SL con autoridad, pero lo verdaderamente especial está en la forma en que los entrega. Es un coche que invita a recorrer kilómetros, disfrutar el sonido del V8 y recordar por qué estos Mercedes tienen tantos seguidores.
El equipo Lorinser completa el conjunto con una imagen mucho más agresiva y exclusiva. Lorinser ha sido durante décadas uno de los preparadores más reconocidos del mundo Mercedes-Benz, creando modificaciones que respetan la esencia del coche mientras le dan una identidad propia. Este SL 500 combina potencia, elegancia y carácter en una configuración difícil de encontrar hoy. Un gran Mercedes, con un gran motor y una presencia que sigue robándose todas las miradas.